domingo, 11 de julio de 2010

You can’t stop it

Se reconocieron y millones de segundos regresaron a sus pupilas llenas de lágrimas, fotografías cobraban vida en sus álbumes personales. Una estampida de promesas recorrían sus oídos, ecos de espejismos. Pero los sueños partieron, volaron hacia arriba, con el viento. Otros días vinieron, esos que se desean olvidar, sórdidos y desastrosos (días que se prefieren entre paréntesis).
Entonces los de ahora siguen su rumbo, sin saludarse, avergonzados de las palabras de niños.

miércoles, 2 de junio de 2010

Reencarnación

Al final nuestros sueños se destrozaron, se volvieron cenizas, polvo, se convirtieron uno con la tierra, el viento y el agua. Muchos años más tarde sirvieron de alimento a un roble que crecía y donde otros niños escribieron “Jano y Ana”.

lunes, 3 de mayo de 2010

La siguiente guerra

(Traducción de "Next War" de Wilfred Owen)


La guerra es una broma para mí y para ti,
Mientras sabemos que tales sueños son verdad.
(Sassoon)

Allí afuera, nosotros hemos caminado amistosamente hasta la muerte;
Sentado y comido con ella, fría e indiferente -
Perdonado su lonchera-sucia derramada en nuestra mano.
Hemos olfateado el denso verde aroma de su aliento -
Nuestros ojos lloraron, pero nuestro valor no se acongojo.
Él ha escupido hacia nosotros con balas y ha tosido
La metralla. Nosotros coreamos cuando él cantó alto,
Silbamos mientras que él nos afeitó con su guadaña.

¡Oh, la muerte nunca fue enemiga nuestra!
Nos reímos de ella, nos unimos a ella, vieja camarada.
Ningún soldado es pagado para patear contra sus poderes.
Reímos, sabiendo que vendrían mejores hombres,
Y mayores guerras; cuando cada combatiente orgulloso se jacta
Él guerrea en la muerte – por la vida; no, hombres - por las banderas.

miércoles, 31 de marzo de 2010

El adulto mayor


Estaba tan viejo que siguió creciendo, hubo un tiempo en que no entraba ya a su casa, pero hoy ni siquiera podemos ver hasta donde va su cabeza.

martes, 30 de marzo de 2010

Q.E.P.D. J.P.S.


Habría llorado de vergüenza al enterarse que cada día los turistas le arrojan flores a su tumba, le veneran y encienden velas, esperando su beneplácito, mitificándolo, mientras el hombre del aseo espanta las moscas para evitar la náusea de los visitantes.

Decepción


“…y fueron felices para siempre”